martes 6 de octubre de 2009

Gemir está al final

El silencio fue concebido para la reflexión, este no, este inquieta y asesina poco a poco.
Tanta inmensidad me ahoga, el agua juega con los pies; el sol, pinta con exceso sobre el cielo.
Tomaría tu mano, te tomaría a tí.
De un pincelazo el lienzo se ha transformado: marrón, verde, rojo y negro.
Esas sonrisas que son aves, van a gemir para mí.

lunes 28 de septiembre de 2009

Un paseo por la ribera de la noche

5:00 a.m.
Eso dice la incesante alarma del reloj; ¿Dónde estoy?.
No recuerdo con exactitud lo que pasó, 'Let there be rock' todavía suena en mi cabeza, siento resecas las puntas de los dedos de las manos, y mis píes van dibujando formas femeninas en un suelo que parece estar dormido profundamente, siento su inalterable respiración; oh por Dios, ya lo recuerdo.
Empezamos miedosos y muy pensativos, hasta tristes, quién puede alegrarse de un Thom Yorke cantando 'How to disappear completely'.
Otra vez, rompí mi promesa de abstinencia alcohólica, y sus consabidas consecuencias.
La vista va asumiendo poco a poco las tímidas, pero ya numerosas, luces del camino.
'Basta de llorar muchachos', tan absurdo, pero útil.
Necesito agua.
El segundo vaso de cerveza, la última gota da paso a una guitarra, la reconocí de inmediato, Keith; me sentí con el suficiente ánimo para imitar sus movimientos; mientras Mick susurraba al oído 'If you start me up...I'll never stop'.
Con excepción de las grotescas formas de aquellos lejanos perros callejeros, este lugar parece ser un homenaje a la quietud, al silencio, me siento la mosca en la sopa.
Sexta botella y por sexta ocasión consecutiva repetíamos en coro 'I have become comfortably numb', literal, no sentía nada, nada, nada; llegó el momento del ron.
Necesito agua y aspirina, a dónde se fue todo el mundo?, es decir, mis amigos?.
'Some would call it suicide I would call it paradise', y todos somos el señor Morse, Blackmore nunca igualado, pero al menos los Purple no han muerto; no me había percatado que aquel lugar tenía mariposas multicolores moviendo las alas, contrastaban intensamente con el color de fondo, marrón.
El letrero dice 'Farmacia'; y no tengo ningún reparo en decir que tengo miedo de entrar, esto me intimida, algo no está bien, esos rojos lirios sobre el mostrador, todo muy pulcro y ordenado, no siento presencia alguna, no está bien, no.
El estrecho baño, es lo último que recuerdo, afortunadamente sin espejo. Salpiqué los zapatos, abroché el cinturón, revisé los bolsillos del pantalón, se acabó; debo irme. Pude concederle a Angus la despedida, el desahogo final, el tiro de gracia: Vodka.
'Una aspirina por favor', eso le diré; oh no!, ya veo, ya sabía que todo esto estaba mal!.
La ví y la estoy viendo.
Me siento mareado y débil.
Mis ojos leen sus labios y con claridad escucho:
- 'Quiero que me trates suavemente'.

viernes 11 de septiembre de 2009

En otro mundo yo...

Este momento romántico lo aprovecharé, son poquísimas las veces que me siento tranquilo, con unas lascivas ganas de tomar al mundo, desprevenido, y casi feliz por la idea.
Me quedo a tu lado, quiero estar ahí, fielmente, para mirar como te desvaneces, para mirar el excitante final del amor, saborear cada una de las mil noches que me prometiste, darte el placer de acabar conmigo cuando quieras...
Ese soy yo.
Tómate el tiempo, con paciencia recorre mi universo, entiéndeme tú, que yo no sé explicarme.
Una nublada mañana está esperando, no deberías dejarme ir, átame con un beso, porque en realidad donde estás tú quiero estar yo.

miércoles 19 de agosto de 2009

Dos

Dos.
Complementariedad.
Contrastes.
Dos.
El sentido de vivir.
El valor de vivir.
Dos.
Tiempo transcurrido.
Segundos bien aprovechados.
Dos.
Rotación y traslación.
Día y noche.
Dos.
Uno y uno.
Siempre dos.

lunes 17 de agosto de 2009

La urgencia de saber de tí

Vamos, por favor contesta el teléfono, era la quinta vez que lo intentaba, 'La persona que busca no puede ser encontrada', aquella enigmática oración proveniente de una fría voz empezaba a destrozar poco a poco la sólida confianza que él tenía en ella, a la desesperación le gustan mucho esos largos momentos de silencio, de un inquietante sentimiento de impotencia. Pronto la desconfianza se convirtió en sufrimiento, no es momento para dudar se decía a si mismo, y como toda persona enamorada, cuidar de ella era algo tan natural como mirarla despertar todas las mañanas, y decirle 'Te amo'.
Esa rosa puede subsistir hasta en los prados más salvajes que la imaginación pueda crear, se ve frágil, delicada, pero siempre está ahí, erguida y esperando el momento justo para dar vida al paisaje con su intenso color, y desprender ese aroma tranquilizador.
Su valentía muchas veces probada, no era suficiente en ese momento, hay detalles que alimentan el amor, y muy a pesar de la soledad que dos almas distanciadas por miles y cientos de kilómetros puedan sentir, parece necesario el hecho de saber que 'estoy bien' da paso a la siguiente frase: '(entonces) estamos bien'.

martes 28 de julio de 2009

Una para el camino hecho de harina

Que extraño presentimiento el de hoy, me desperté queriendo saber que está haciendo ella, y no hay forma de saberlo.
Es hoy o es ayer? Ya no creo en el reloj colgado de la pared, parece desconfiar del tiempo. Ella.
Pienso en ella, no, no puede ser, los indomables perros callejeros inician su diario alboroto matutino, y esa bicicleta heredada desde hace casí tres generaciones, se han encargado de alejarla violentamente de mi cabeza.
Si tan sólo pudiese amasar y dar forma a mi destino, cualquier forma; pero mi forma al final, inverosímiles, atrevidas, infantiles o serias, le doy mil formas a esta mezcla de harina, agua y sal a gusto.
Aquí está prohibido confundir el croissant con un volante de auto, imposible imaginar que recorro el interminable desierto escuchando la misma canción, una y otra vez, y ver a lo lejos una boa que danza y una majestuosa indígena decirme 'Puedes quedarte a dormir aquí, conmigo'.
El pan francés no es un gigante porro, y no son graciosas las fálicas formas que le doy.
Los efectos de los hongos microscópicos surten efecto, los sueños se inflan ridículamente, ahora no sólo me veo afuera, estoy sintiendo el sofocante calor del trópico, el inmisericorde frío andino, la soledad de la playa, la humedad de sus labios y cada uno de los orgásmicos silencios que me regaló.
Hornos, música, moldes, piel, sal, movimiento, centeno, fuego y fermentación, amasar todo por espacio de 3 horas y salir de inmediato, de seguro esto explotará.
El primer tiempo terminó, la gente no me sonríe por amabilidad, sonríe por el reflejo de aventura en mis ojos, por las quijotescas batallas que quiero vivir, y, casi lo olvido, por la bicicleta.

Fotografía: http://www.flickr.com/photos/laiv/

viernes 24 de julio de 2009

Fácil de olvidar

¿Y tú de que te ríes?
Me sonrojo por las gélidas palabras vertidas de ese cuerpo todavía caliente. Tengo que decírcelo, tengo que hallar una forma de no herirla. 'Me gusta esto', el rostro, cambia rápidamente de forma, ahora parece menos amenazadora, más culpable.
En realidad no me agrada, me digo a mi mismo, simplemente soy un actor con un guión impuesto y escrito por otro hombre perdido en la desconocida locura de los celos; deseo lo que él deseaba, acaricio un tesoro ajeno, sus fantasias son mis fantasias y su soledad mi compañía.

Mi debilidad, verla a los ojos y descubrir que el reflejo no me pertenece; el color de mi piel y de mis ojos, la forma de mis labios, son diferentes. Su profunda respiración, puedo bañarme en la necesidad de admiración de su ego, que excitante!, creo que me ama, creo que me ama, sé que me ama.

Ese no es mi nombre, ¿Qué estoy haciendo?, no hay necesidad de una respuesta, sus manos saben dónde encontrarla, y su boca me deja descubrir el ingrediente secreto, que muy celosamente guarda, la lluvia de verano: humedad, la energía nace de la parte baja de mi espalda y llega hasta la punta de una flecha dispuesta a acabar de una vez por todas con esta farsa, terminar con el obsoleto romanticismo, con cualquier protocolo, asesinarla lentamente, si el corazón no me pertenece al menos tendré el placer de ser el dueño de la carne.

Soy yo otra vez, sometido y sometedor, del caótico ritual el bing-bang se ha creado, veo una extirpe de hombres evaporarse sobre su delicado abdomen, todo es muy ruidoso, su voz tiembla; terminó la noche y llego el día, que nos devuelve la lucidez y la suficiente valentía de levantarnos sin mirarnos a los ojos.

Aprovecho su corto viaje a las tibias aguas purificadoras de pecado, para salir de prisa; 'Te veo el miércoles', uso siempre la misma frase.